Ni callarlo ni decirlo

Ni callarlo ni decirlo. Antonio Hurtado de Mendoza Fragmento de la obra Jornada primera (Salga Don Juan de Ayala, pensativo y paseándose por el tablado, y Gonzalo, su criado, detrás de él, mirando del mismo modo. Y después de haber dado una vuelta al tablado y dicho la primera copla, tírele de la capa y diga las demás.) Gonzalo: [Aparte.] (¿Hay suspensión más extraña? ¿Hay amor tan enfadoso? Ea, embisto; que es forzoso que se empiece la maraña.) ¡Ah señor! ¡Qué embelesado se está sin oír ni hablar! ¡El diablo puede esperar lo que se dice un callado! Si es que hacer por lo...


























































