Saltar al contenido

Extremadura Tierra de Brujas

Qué encontrarás aquí

La realidad que encontraremos en este trabajo de investigación, será el seguimiento del bien y del mal dentro de lo mágico y misterioso: del cielo, el infierno, lo fascinante y lo insólito. Conoceremos personajes que aparentemente abrazaban a Dios y a escondidas rendían culto al diablo; brujas, hechiceras, beatas, monjas, sacerdotes, obispos...Individuos que nos hablarán de personas que dicen haber bajado a los infiernos y que nos narrarán las visiones que tuvieron en tan caluroso lugar o en tan divino edén.Nuestros mágicos protagonistas están ubicados durante los siglos XVI, XVII y XVIII, fechas en las que el "bien" estaba en propiedad de la monarquía y la Iglesia católica y el mal lo mismo. Conceptos que vienen dados por la religión dominante y que impregnara a su feligresía y al pueblo en general, gracias a las predicaciones lanzadas desde sus púlpitos. El pueblo hará de ello lo que le dicten sus necesidades físicas, alimenticias o circunstancias naturales, utilizando a Dios cuando les interesa y al diablo también. Ante esta realidad manifiesta invito al lector a entrar en este fascinante laberinto en el que las cosas, los espacios, tiempos y las personas no son siempre lo que parecen, porque lo que parece ser tampoco es siempre lo que es. Por un lado, está lo malvado, lo impío, lo nocivo y contaminante, hombres y mujeres pervertidos por Satán, -siempre según la Iglesia-, y por el otro, los fieles devotos que se ceñían fielmente a los cambios y directrices que marcaba el Vaticano, aunque, a veces, algunos militantes de lo pontificio y romano, llegasen también a sostener en sus manos el mítico y legendario tridente neptuniano.Los documentos inquisitoriales serán en esta misión nuestros mejores aliados, ya que iremos desgranando el modo de pensar y de actuar de una gran parte del pueblo extremeño y español entorno al mundo de las supersticiones. Si tenemos en cuenta las difíciles condiciones de vida producidas por el aislamiento, la pobreza, enfermedad temprana y la presencia continuada de la muerte en dicha coyuntura social, no es de extrañar, que la piedad de algunos hombres y mujeres la centraran, no tanto en el dogma y las enseñanzas oficiales de las que poco o nada recibían para solucionar los problemas que acuciaban a los miembros de sus familias o de la comunidad, sino más bien en otros parámetros más subjetivos. Razón más que suficiente, para que algunos de los tocados por el dedo de la desgracia, buscasen soluciones a sus problemas en curanderos, brujas, hechiceras y ensalmadores, hombres santos, e incluso, en miembros fallecidos con los que podían contactar. Esta misteriosa y seductora realidad, chocaba directamente con los cánones establecidos y con los propios vigilantes de la ortodoxia religiosa, siendo los hombres de la Santa Inquisición los encargados de atacar y reprimir a todos aquellos que osasen llevar a cabo este tipo de acercamientos hasta las humeantes y fogosas orillas del príncipe de las tinieblas.

Opciones para obtener este título

Revisa las alternativas de descarga disponibles para este título.

Valoración

Popular

5.0

83 Valoraciones Totales


Más libros de la temática Ficción

Libros Recomendados