Peregrinaciones y viajes de un soldado, después jesuita

En 1711, en el gélido invierno de Madrid, el hermano coadjutor Felipe Frutos, soldado en las guerras de Cataluña en los años 1690, jesuita en la Barcelona convulsa de 1701- 1705, se sentó a redactar su vida, aunque sin esperanzas de verla publicada. ¿Por qué tomaría la pluma? Para quien había sido un pequeño y pícaro campesino de la región de Segovia, las experiencias se habían acumulado y su protagonismo se había paseado de España a Nueva España, atravesando el sur de Francia hasta llegar a Italia. De barco en carruaje o a lomo de mula, había vivido insólitas aventuras en...


