El eco de lo que ya no existe

Un erudito y melancólico recorrido que nos muestra que la música es más efímera y frágil de lo que parece Hay música que se escuchó y ya no se puede recuperar porque sus manuscritos se perdieron en la historia: no sobrevivieron a la guerra, al fuego o al pudor intolerable. Sin embargo, podemos rastrear la admiración y el asombro de quienes fueron testigos y dejaron una crónica, un inventario en un palacio, una miniatura de la copia de una copia de un papel arrancado... Ahí están el tratado de música de Sor Juana, los ciclos anuales de cantatas de Erlebach, la música perdida en la ...
