Libros de Luis Pescetti (4 libros)

La fábrica de chistes

Libro La fábrica de chistes

Es un morral lleno, un kit completo de humor para toda ocasión. Una mochila que salvará al más tímido ante cualquier imprevisto de esos en los que un buen chiste, adivinanza, acertijo o rima, nos rescatan del anonimato o nos salvan la vida en una reunión, haciéndonos quedar bien, con un brillo y una promesa de que se corra la voz de que “somos divertidos y es lindo invitarnos”. También sirve para quien, escondido en su submarino, no quiere llamar la atención, pero sí quiere un cálido momento de sonrisas. Muchas veces me preguntan de dónde saco los chistes. Siempre contesto:...

Cómo era ser pequeño, explicado a los grandes

Libro Cómo era ser pequeño, explicado a los grandes

Los niños son inmigrantes en el tiempo. El libro describe la condición de ser pequeño, sea por edad (niño o anciano), por condición de desplazado o por vivir en los márgenes. Y cómo marca esa relación de fuerzas, ya sea autonomía o dependencia, de habilitación para actuar o de prohibición, independientemente de nuestras habilidades. Nos marca en relación a los demás (los fuertes), e incluso en relación a nosotros mismos. Tantas veces se trata a niños y a ancianos como a inmigrantes sin papeles o, como hacía un país colonizador cuando llevaba la luz del evangelio al Nuevo...

Cartas al Rey de la Cabina

Libro Cartas al Rey de la Cabina

Una historia de amor contada por Paloma, una joven que trata de entender la partida de su amado. Sólo sabe que en su nuevo derrotero tomó un trabajo operando una grúa jirafa. Luego todo fue vacío y silencio, y la necesidad imperiosa de de entender qué pasó, y también de volver a hacerlo real.Por eso le escribe sus cartas. Todo lo conocemos por su única voz que, fiel y amorosamente, a veces pregunta o sólo cuenta, también como una manera de seguir en contacto. Escrito con la ingenuidad de quien cree, y el tono implacable de quien reclama lo que fue verdad, y no está dispuesta a...

Copyright

Libro Copyright

Esta novela fue escrita en una época lejana en la que veíamos películas en videocasetes, escuchábamos música en walkman, mandábamos mensajes por fax, las cámaras de fotos llevaban rollos, todavía volaba el Concorde y Luis vivía en México. A pesar de la distancia con la Argentina y por ganas de jugar juntos, se nos ocurrió escribir a cuatro manos. Teníamos un comienzo que combinaba los primeros párrafos de El Quijote, Cien años de soledad y La metamorfosis, y se lo atribuimos a un personaje que plagiaba torpemente para seducir a una mujer cuya debilidad eran los escritores. Creo...