León Tolstoi (1828-1910) vuelca en estos relatos su preocupación por los desposeídos. Ambientados en el clima provinciano de la Rusia del siglo XIX, los cuentos transmiten, en forma elocuente, el pensamiento cristiano y las inquietudes sociales del gran escritor ruso. Con un lenguaje sencillo y aprovechando los medios estilísticos del folclore, el autor pinta con gran sensibilidad y agudeza psicológica la dura vida de los campesinos. En los relatos se destacan valores, actitudes y acciones estimables, como el despojarse de los bienes materiales, el poder de la inocencia, el espíritu...