Pacto con la bestia

Adriana Davis pensó que una plataforma de teletransporte, como esas que aparecen en las películas, era toda una aventura. ¿Pero visitar a su madre y a la bestia atlán a quien ella escogió como pareja en un planeta diferente? ¿Entrar a una prisión de Atlán? Una locura total. Y no una cualquiera, sino una que sacudió cada parte de su vida. Se suponía que iba a pasar un par de días paseando con su hermana gemela para hacer turismo y expandir sus horizontes. Se suponía que el viaje sería un descanso bien merecido de su apretada agenda universitaria. Solo tenía diecinueve años y...













