Lo anterior

¿Es el amor un acto de imaginación? ¿En lo que creemos el proceso amoroso inventamos personas y paisajes, hechos y reflexiones que luego, cuando los cuerpos ya no están —acaso porque nunca estuvieron—, revelan su carácter ilusorio y pasajero? Esta novela hace suyas tales sospechas y en un juego de espejos y voces de vago origen —todos ellos ubicados en el espacio donde se instala, privilegiada y escéptica, la voz de quien escribe— nos propone una anécdota inquietante, elusiva como suceso e intensa, inolvidable, como discurso amoroso. Un hombre en el desierto, otro en el...
