Las ciencias sociales, en general, y la historiografía, en particular, están dedicando una atención cada vez mayor al estudio de la violencia, al análisis de sus orígenes y a la pluralidad de sus manifestaciones. Como cualquier fenómeno, la violencia debe comprenderse en su dimensión histórica. La violencia ha estado presente, bajo diversas formas y con grados de intensidad diversos, en todas las épocas de la Historia. Se trata, pues, de una constante que, sin embargo, no puede ser reducida a los términos de un rasgo estructural del ser humano, sino que necesita de explicación en...