Una nariz en mi oreja

rase una vez un nio que viva en el Barrio Salamanca, una de las zonas con ms clase de Madrid, junto a un parque tan bonito que haba pertenecido a reyes. En su idlico mundo tambin estaba David, el ms incondicional de sus colegas, la imagen que en el espejo hubiera deseado ver nuestro nio cada maana si hubiera dispuesto de un genio con lmpara maravillosa Y, por supuesto, estaba Alicia, aquella nia rubia de ojos como el mar, que persegua ilusionado y encelado por el mercado, el bulevar o el Retiro, y que un da le meti la nariz en la oreja mientras sus labios acariciaban fugazmente su colorada...




