Mientras el país vive la inestabilidad política y social a causa de la revolución, en una ciudad donde no llega la guerra, dos familias, adversarias políticamente, se transmiten el poder y viven, sin el beneplácito de los padres, el enlace de sus hijos. En la ciudad parece que nunca pasa nada, a pesar de los excesos del poder y los sucesos dolorosos. En las viejas casonas y en sus alrededores, entre manantiales y fértiles huertas donde crecen higueras, almendros y toda clase de frutos, también abundan las pasiones y las desventuras. En las haciendas hay prosperidad hasta que llegan las ...