Satanás juega a las cartas

«La felicidad está en cualquier esquina en que se juegue.» Adolfo es un funcionario del estado apático que vagamundea por las calles de Madrid sembradas de manifestaciones callejeras reflejo de la brutal crisis económica. Decide unirlos y constituir una gigantesca sociedad anónima cuyo único fin social son los juegos de azar: lotería y quiniela. Utiliza a familias a las que engaña y también a un ordenador del que se enamora. Importa un software de Corea que seduce a su ordenador lo que desespera a Adolfo. El ordenador fabrica dinero invisible. Adolfo es seducido y seduce a los...


























































