Agile trasciende claramente la gestión de proyectos para convertirse en una nueva manera de trabajar, de organizarse y, también, de gestionar el tiempo. Pero más allá de un hacer, es un verdadero ser: una nueva forma de pensar, un mindset actual y una flamante cultura del trabajo. Y ahí justamente radica la posibilidad de escalarla a cualquier nivel que se pretenda, desde el individual, pasando por el de equipo, área o departamento, hasta el escalón más elevado y ambicioso, el organizativo. De manera análoga a la gestión lean, nacida en el mundo de la industria automovilística, la...